¿A QUIÉNES LES INTERESABA LA MUERTE DE CARRERO BLANCO?

El coche de Carrero Blanco, en el balcón interior del colegio jesuita, tras la brutal explosión ([bendito], CC0, via Wikimedia Commons)

Desde que se produjo el violento asesinato de Luis Carrero Blanco, hace ahora 50 años, han quedado muchas dudas sobre quiénes fueron sus autores y, sobre todo, a quiénes les interesaba la muerte del presidente del Gobierno. Los informes  policiales que alertaban desde hace meses sobre la posibilidad de que ETA cometiera un atentado en Madrid, el túnel subterráneo construido durante más de una semana bajo la calle Claudio Coello muy cerca de la Embajada de Estados Unidos y sus servicios secretos, y el extraño nombramiento posterior como nuevo presidente del Gobierno de Arias Navarro quien, como ministro de Gobernación, debería haber protegido la vida de Carrero, son algunas de estas preguntas que quedan sin contestar. 

El asesinato de Luis Carrero Blanco fue rápidamente asumido en rueda de prensa por la organización terrorista ETA, y prácticamente todos los historiadores y periodistas especializados coinciden en su autoría. Su objetivo con este ataque (inicialmente habían pensado en el secuestro) fue hacer el máximo daño posible al terminal régimen franquista ya que el dictador acababa de nombrar a Carrero presidente del Gobierno como parte de su deseo de “dejarlo todo atado y bien atado”, con el que pretendía que su régimen se mantuviera después de su muerte. También se ha destacado como posible objetivo etarra que este gran golpe servía para anunciar su disposición de llegar hasta donde sea para conseguir sus metas nacionalistas.

Algunos historiadores y analistas dudan de la auténtica capacidad organizativa de una incipiente ETA para realizar ellos solos el atentado, y de hecho miembros de la organización etarra afirman que un hombre misterioso les dio la información sobre las rutinas matutinas de Carrero Blanco que les sirvió para realizar el asesinato. 

Tampoco se puede negar que el atentado de Carrero le vino especialmente bien a Carlos Arias Navarro. Este era entonces ministro de Gobernación y como tal, máximo responsable de la seguridad personal de Carrero. Pero cuando se pensaba que sería represaliado por no haber evitado el atentado, el Caudillo decidió sorprendentemente nombrarle nuevo presidente del Gobierno. 

El presidente del Gobierno, Carlos Arias Navarro, con Francisco Franco en octubre de 1975 (Autor desconocido, CC BY-SA 3.0 NL, via Wikimedia Commons).

Arias Navarro tenía muy buena relación con el sector más inmovilista del régimen y formaba parte de la camarilla que rodeaba constantemente al dictador y a su familia. Algunos creen que si, ante los reiterados informes policiales alertando de la presencia de etarras en Madrid, no se evitó el atentado es porque al “búnker” le interesaba la muerte de Carrero. La famosa frase pronunciada en el discurso de Navidad de Franco, pocos días después del atentado, en la que indicaba que “no hay mal que por bien no venga”, también impulsa esta versión. 

Está confirmada también, por otra parte, la estrecha colaboración que mantuvo el comando etarra que realizó el atentado con diferentes personajes de la oposición izquierdista al régimen. Así, desde ETA se escribió poco después del atentado un libro relatando cómo se desarrolló el operativo titulado “Operación Ogro. Cómo y por qué ejecutamos a Carrero Blanco” y firmado por Julen Agirre, un seudónimo de la militante comunista Eva Forest, pareja del dramaturgo Alfonso Sastre. Ambos dos, miembros disidentes del Partido Comunista de España, habrían ayudado decisivamente a los etarras en su preparación del atentado, con el mismo objetivo de erosionar al franquismo, como ETA.

Y por último caben destacar también las teorías que implican a gobiernos de otros países en el magnicidio, dirigidas principalmente al papel de Estados Unidos y sus servicios secretos, la CIA, ya que llama la atención que el atentado, con todos sus preparativos, se realizara muy cerca de la Embajada norteamericana así como que el Secretario de Estado Henry Kissinger saliera precipitadamente de Madrid la noche anterior al atentado, concluyendo la visita oficial que estaba realizando entonces. 

Kissinger, recientemente fallecido el 29 de noviembre de 2023, a los cien años.

El motivo de esta implicación estadounidense sería la supuesta postura de Carrero que podía dificultar un nuevo acuerdo militar bilateral. No obstante, dos historiadores tan diferentes como Javier Tusell (“Carrero, la eminencia gris del régimen de Franco”) y Ricardo de la Cierva (“Dónde está el sumario de Carrero Blanco”) han descartado esta opción. Incluso este último va más allá citando a la KGB, servicios secretos de la Unión Soviética, como fuente de apoyo a los comunistas que habían colaborado con ETA en el atentado. Y es que todos estos hechos se produjeron en plena Guerra Fría…

Publicado por jorgesuarezborrajo

Profesor de Geografía e Historia, Educación Secundaria. Licenciado en Ciencias de la Información (Periodismo) y en Geografía e Historia.

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