“En defensa de la Transición” es el título del libro de la catedrática de Derecho Constitucional, Teresa Freixes, en el que pretende desmontar todas las críticas negativas que en los últimos años está recibiendo este periodo de la Historia de España. Tanto esta renombrada jurista como el exvicepresidente socialista del Gobierno y autor del prólogo, Alfonso Guerra, presentaron el libro en Madrid el lunes 9 de diciembre, organizado por las fundaciones Transición Española, Civismo y Universitaria Española.

Para defender la Transición, Guerra destacó que fue una “gesta” que acabó con dos siglos de enfrentamientos entre españoles, y que además se consiguió tras una guerra civil y una larga dictadura. Para ello fue clave el consenso que él definió como una “renuncia de todos a parte de sus ideas” para conseguir llegar al justo medio, para lograr la convivencia y, de esta manera, lograr entre todos alcanzar los grandes acuerdos (Elecciones generales de 1977, Pactos de la Moncloa, Constitución) que la sociedad española les reclamaba.

Tanto Teresa Freixes como Guerra destacaron la Constitución de 1978, «la única de la historia de España que fue aprobada por una amplia mayoría”, casi el 90% de los ciudadanos. Alfonso Guerra (PSOE), del que se recordó su decisiva intervención en la redacción de la Carta Magna desbloqueando junto a Fernando Abril Martorell (UCD) los artículos que los siete ponentes no habían podido superar, recordó preocupado que “la Constitución fue aprobada por el 92% de los diputados de entonces, mientras que el 30% de los diputados actuales se muestran contrarios a nuestra norma básica”.

Pero tanto Alfonso Guerra como Teresa Freixes, que la considera un «referente mundial», afirmaron que la Constitución contiene errores que se deben reformar. El exvicepresidente socialista indicó que en la negociación de la Constitución de 1978 habían sido “ingenuos” al conceder tantas prerrogativas a las autonomías, al creer que éstas se utilizarían siempre pensando en el bien de todo el país. Para Teresa Freixes no es necesaria una reforma general de la Carta Magna que acaba de cumplir 46 años: «Se necesitan reformas en la Constitución, pero no una reforma de la Constitución».
Otras de las críticas positivas de la Transición que defendió Guerra fue la alta formación intelectual de los políticos de aquel periodo, así como el importante papel del rey Juan Carlos I “que frenó el golpe del 23-F”. Ante la reclamación de una República por parte de los críticos de la Transición, Freixes afirmó con ironía: «Estamos ahora como para elegir un Presidente de la República», a lo que añadió Guerra: ¡¡»A ver quién se presenta como candidato!!»
Por último, y para contradecir las críticas negativas que, según ella, proceden de la unión actual de nacionalistas y populistas, Teresa Freixes también destacó que la Transición permitió la plena integración de España en la Unión Europea: «¿Qué nos habría pasado si no hubiésemos estado en Europa durante las crisis de 2008 y del COVID?»
