ÚLTIMAS EJECUCIONES DEL FRANQUISMO… Y DE LA HISTORIA DE ESPAÑA

El 27 de septiembre de 1975, y con Franco muy enfermo, se produjo un acontecimiento que situó a España en el centro de la polémica internacional: el fusilamiento de cinco condenados por haber cometido atentados terroristas, tres del FRAP (Xosé Humberto Baena Alonso, José Luis Sánchez Bravo y Ramón García Sanz) y dos de ETA político-militar (Jon Paredes Manot “Txiki” y Ángel Otaegi Etxeberria).

En plena oleada internacional de atentados terroristas, en España murieron en los últimos ocho años de franquismo casi setenta personas en ataques causados por ETA, FRAP, GRAPO y otros grupúsculos, por lo que el régimen franquista quiso dar una lección aplicando la pena de muerte para delitos de sangre con connotaciones políticas en 1974 y 1975.

Así, se constituyeron unos consejos de guerra que condenaron a ocho miembros del FRAP y tres de ETApm, por haber participado en el asesinato de cuatro funcionarios en esos dos últimos años. De esas once penas de muerte, el Gobierno de Arias Navarro conmutó finalmente seis aunque confirmó las otras cinco. Sobre todo esto resulta especialmente interesante el tomo 45 de “Historia del presente” publicado este año 2025 con el título “Sangre inútil. Las últimas ejecuciones del franquismo”.

Aunque para comprender mejor las numerosas irregularidades cometidas en esos consejos de guerra con acusaciones basadas en confesiones que los acusados aseguraban haber firmado bajo tortura o con los abogados defensores a los que no se les permitió presentar pruebas ni testigos, y que incluso en algún caso llegaron a ser expulsados, se puede leer el libro “Mañana cuando me maten” de Carlos Fonseca.

Protestas ante el consulado español en Ámsterdam en protesta por el consejo de guerra contra José Antonio Garmendia Artola y Angel Otaegui. (Fotógrafo Onbekend / Anefo, CC0, via Wikimedia Commons).

La decisión final de ejecutar a estos condenados el 27 de septiembre provocó numerosas manifestaciones en destacadas ciudades europeas, incluso el asalto a la embajada española en Lisboa, así como declaraciones solicitando clemencia del propio Papa Pablo VI. Dentro del país apenas hubo reacciones, salvo la gran concentración del 1 de octubre en la madrileña Plaza de Oriente donde se aplaudió al enfermo dictador, quien justificó su actuación por «la conspiración masónica izquierdista» que sufría el país.

Las ejecuciones del 27 de septiembre tampoco fueron humanitarias tal y como confirma el periodista José Antonio Izquierdo en la entrevista que ha aportado para esta web y que se encuentra en el apartado bibliográfico dedicado a estos fusilamientos. Como testigo de los hechos en la localidad madrileña de Hoyos del Manzanares, Izquierdo narra cómo vivió esos sucesos espeluznantes y también cómo el único testigo civil de los fusilamientos, el cura de la localidad, llegó a contar que los verdugos estaban borrachos y que incluso llegaron a realizar un tiro de gracia a una víctima que todavía respiraba.

Han pasado cincuenta años de estos últimos fusilamientos de España (la pena de muerte desapareció de la legislación española con la aprobación de la Constitución de 1978) y estos hechos siguen provocando reacciones en la actualidad, como la reciente decisión del Gobierno de declarar nula la condena de una de las víctimas, Xosé Humberto Baena.

En este último año se han publicado varios libros sobre estas ejecuciones, y seguro que en los próximos días aparecerán artículos y reportajes al respecto, por lo que seguiré incorporando en esta web todo el material que pueda sobre este suceso que para algunos significó el final político del régimen franquista.

Publicado por jorgesuarezborrajo

Profesor de Geografía e Historia, Educación Secundaria. Licenciado en Ciencias de la Información (Periodismo) y en Geografía e Historia.

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