LAS ENSEÑANZAS DE LA TRANSICIÓN

El pasado martes 29 de abril se celebró en Madrid un acto de presentación del libro “Laboralistas. Una década utópica”, una obra colectiva narrada por Tomás Duplá. Este presentó el evento que contó con la participación de una de las coautoras del ensayo, la abogada Cristina Almeida.

El libro ofrece el testimonio de unos cuarenta abogados laboralistas que en los años finales del franquismo y durante la transición se dedicaron a defender no solo a trabajadores contra abusos empresariales, sino también a represaliados que sufrían la represión dictatorial, y a vecinos que querían dejar de vivir en barrios de chabolas.

Tomás Duplá destacó especialmente los valores con los que se trabajaba en aquellos años en despachos laboralistas dirigidos por mujeres, como los de las madrileñas calles Modesto Lafuente que luego pasó a Españoleto, o el tristemente famoso despacho de Atocha, 55 que sufrió el terrible atentado en enero de 1977.

Los abogados laboralistas que trabajaban en esos despachos eran militantes comprometidos de diferentes ideologías, antifranquistas, conciliadores de su vida pública y privada, igualitaristas, con valentía personal, solidarios, defensores de las relaciones personales y de crear amistades, democráticos asamblearios, y practicantes de la igualdad salarial ya que cobraban lo mismo los abogados que el personal de administración. «Como nuestros despachos eran bastante grandes y teníamos mucho trabajo, sólo cobrábamos por nuestro trabajo si ganábamos el caso», aseguró Cristina Almeida.

Foto propia (Jorge Suárez).

La abogada afirmó también que aquellos fueron “los mejores años de su vida porque vivieron el tiempo que les ha tocado vivir” y añadió que ”ahora tenemos libertades, pero no son para toda la vida”. En ese mismo sentido se pronunció Tomás Duplá preguntándose “por qué no se forman grupos de jóvenes que defienden a gente frustrada en la actualidad”, y haciendo “una llamada para ser activo aunque no te financie nadie”.

Por último, Cristina Almeida defendió la Transición que según ella “se hizo en la calle, en las libertades se tomaron en las calles, en las luchas que hubo. Eso sí, una de los grandes aciertos de aquel momento fue lograr que gente tan variada consiguieran hacer una Transición de la dictadura a la democracia pese a que tuvieron que hacer frente a muchos problemas, pese a los muertos, y con algunas frustraciones que han quedado en el tintero. Pero lo verdaderamente importante es que con esta lucha de la sociedad se consiguió llegar a la democracia”.

Publicado por jorgesuarezborrajo

Profesor de Geografía e Historia, Educación Secundaria. Licenciado en Ciencias de la Información (Periodismo) y en Geografía e Historia.

Deja un comentario