QUIÉN SE PODÍA IMAGINAR…

Quién se podía imaginar que unos pocos meses o años después de la muerte del dictador Franco, España se convertiría en una auténtica democracia respaldada internacionalmente. En un momento político actual convulso y con pocos acuerdos de futuro para el país conviene recordar lo que se produjo hace ahora cincuenta años, cuando España pasó de una dictadura a ser una democracia, y a pesar de enormes obstáculos como la crisis económica o los atentados terroristas.

Franco y Juan Carlos en 1969 (Anefo, CC0, via Wikimedia Commons).

Quién se podía imaginar que dos días después de la muerte de Franco, líder de un régimen dictatorial en el que se había expulsado, aplastado y marginado a media España, su sucesor Juan Carlos de Borbón diría en el discurso de su proclamación como Rey que quería ser «el rey de todos los españoles».

Quién se podía imaginar que unos siete meses después del 20-N y ante el inmovilismo del programa político de su presidente del gobierno Carlos Arias Navarro, Juan Carlos I diría claramente en un solemne discurso en el Congreso de Estados Unidos que «la monarquía hará que, bajo los principios de la democracia, se mantengan en España la paz social y la estabilidad política, a la vez que se asegure el acceso ordenado al poder de las distintas alternativas de gobierno, según los deseos del pueblo español libremente expresados».

El rey Juan Carlos I en la sesión conjunto del Congreso de Estados Unidos, el 6 de junio de 1976 (Centro Carl Albert, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons).

Quién se podía imaginar que unos ocho meses después de la muerte de Franco, el Rey lograría la dimisión del presidente del Gobierno Arias Navarro, y elegiría, gracias al papel esencial de Torcuato Fernández-Miranda, al joven aperturista Adolfo Suárez como nuevo presidente del Gobierno.

Quién se podía imaginar que un año después del fallecimiento del dictador, el gobierno de Adolfo Suárez lograría la aprobación de la Ley para la Reforma Política, en las Cortes franquistas y en referéndum, lo que permitiría la legalización de partidos políticos, de cara a futuras elecciones democráticas.

Quién se podía imaginar que casi un año y medio después de la muerte de Franco, se lograría la legalización del partido más odiado por los franquistas desde la Guerra Civil, el Partido Comunista de España (PCE), con cuyo líder Santiago Carrillo llevaban comunicándose en secreto desde hacía meses el Rey y Suárez.

Quién se podía imaginar que un año y medio después del final del franquismo, se celebrarían las primeras elecciones democráticas con todos los partidos legalizados, en las que logró la victoria la Unión de Centro Democrático (UCD) recientemente creado bajo el liderazgo de Suárez, y el segundo puesto lo consiguió un partido de izquierdas, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE).

Quién se podía imaginar que casi dos años después de la muerte de Franco, y ante la gravísima crisis económica heredada del franquismo y de la guerra del Yom Kippur, los principales partidos se pondrían de acuerdo para firmar los Pactos de la Moncloa.

Quién se podía imaginar que dos años y medio después del final del franquismo se reunirían siete políticos de posiciones políticas tan diferentes como el ex franquista Manuel Fraga y el comunista Jordi Solé Tura, para debatir, discutir, negociar y llegar a acuerdos para redactar el borrador de la Constitución.

Quién se podía imaginar que tres años después de la muerte de Franco se aprobaría con un amplio consenso político y social, plasmado en el referéndum del 6 de diciembre de 1978, la Constitución Española, la ley más importante de la democracia que sigue vigente actualmente.

Quién se podía imaginar que cuatro años después de la muerte de Franco, España sería capaz de superar un intento de golpe de Estado militar, el 23-F, en el que estaban implicados altos mandos militares de clara ideología franquista.

Quién se podía imaginar que cinco años después del fin del franquismo ultraderechista, un partido político de izquierdas, el PSOE lograría una amplia mayoría absoluta en las elecciones generales y conseguiría llegar de esa manera al poder, con Felipe González como presidente del Gobierno.

Felipe González firma el Tratado de Adhesión de España a la CEE el 12 de junio de 1985 (Ministerio de la Presidencia. Gobierno de España. (Attribution or Attribution), via Wikimedia Commons).

Quién se podía imaginar que diez años después del fallecimiento del dictador, España firmaría la adhesión a la Comunidad Económica Europea (CEE), con la que el país dejaría de ser un país en vías de desarrollo y pasaría a formar parte de uno de los polos económicos más desarrollados del mundo. 

En definitiva, con este repaso histórico a la Transición se puede comprobar lo que se fue logrando en un periodo de tiempo histórico relativamente corto y a pesar de múltiples dificultades. Tal vez esto pueda servir para demostrar que con una auténtica intención democrática por parte de todos y logrando consensos históricos por el bien de todos, se pueden superar los obstáculos que sufre la democracia nacional actual.

Nota del autor: Para profundizar en esta entrada del post, es recomendable pinchar en los diferentes enlaces habilitados para acceder a páginas sobre los acontecimientos y los personajes citados, y que forman parte también de esta web sobre la Transición.

Publicado por jorgesuarezborrajo

Profesor de Geografía e Historia, Educación Secundaria. Licenciado en Ciencias de la Información (Periodismo) y en Geografía e Historia.

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